Primavera 2026 · Cata y mesa · 6 min

Cata de vino para principiantes: cinco cosas antes de la primera copa

No necesitas saber de vino para catar. Necesitas prestar atención durante treinta segundos y ser honesto con lo que sientes. Esto es lo mínimo.

Copa de tinto liviano de parras viejas, a contraluz sobre mantel de lino
Mirar, oler, probar. En ese orden, y sin apuro.

1. Mira

Inclina la copa sobre algo blanco. El color te dice la edad y el cuerpo: un tinto liviano como el País es rojo claro, casi transparente en el borde; un Carignan joven es violeta oscuro; un tinto con años se pone teja en el borde. Un blanco joven es casi incoloro; con años, dorado.

2. Huele

Sin mover la copa primero, después moviéndola. No busques la lista de aromas de la contraetiqueta; busca lo que tú reconoces. Fruta roja o negra. Flores. Tierra mojada. Hierba. Pan. Si huele a vinagre o a esmalte, el vino está malo y no es tu culpa.

3. Prueba

Un sorbo, y déjalo en la boca tres segundos. Fíjate en cuatro cosas: si es dulce o seco (casi todos los vinos son secos), si la acidez te hace salivar, si el tanino te seca las encías (eso es el tanino) y si es liviano o pesado. Después traga y cuenta cuánto dura el sabor.

4. Compara

Catar un vino solo no enseña nada. Catar dos, sí. Abre un Aupa y un Arnoa Carignan juntos: uno liviano, otro con cuerpo; uno para tomar ahora, otro para guardar. La diferencia se entiende en la boca, no en el texto.

5. Come

El vino cambia con la comida. Un tanino que parecía duro se suaviza con carne; una acidez que parecía alta se equilibra con algo graso. Por eso en Chez Maitia la cata es una cena y no una fila de copas.

Lo que no necesitas

  • Copas caras. Una copa de vino común, limpia, sirve.
  • Decantador. Solo para vinos con sedimento.
  • Un vocabulario. «Me gusta» y «no me gusta» son notas de cata válidas.
  • Escupir. Eso es para los que catan cuarenta vinos al día.

Cómo seguir

Si quieres armar una cata en la casa, está explicado en el Journal (cómo hacer una cata de vinos en casa). Si prefieres que te la hagan, la mesa de Vitacura tiene ocho sillas.

Chez Maitia

La cata, con comida y sentados

Siete vinos, una mesa de ocho, David sirviendo.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *